Chris Van Hollen, Public domain, via Wikimedia Commons
El salvadoreño Kilmar Ábrego García, residente en Maryland, volvió a ser detenido por autoridades migratorias de Estados Unidos, esta vez enfrentando la posibilidad de ser deportado a Uganda, un país con el que no tiene ningún vínculo personal o familiar.
De acuerdo con su equipo legal, el gobierno de EE. UU. le ofreció un acuerdo: declararse culpable de cargos por tráfico de personas a cambio de ser enviado a Costa Rica. Al rechazarlo, se le notificó que su destino de deportación sería Uganda, lo que ha sido calificado como una medida coercitiva e injustificada.
Antecedentes de su caso
En marzo de 2025, Ábrego fue deportado por error a El Salvador, pese a que un juez había determinado que corría un alto riesgo de persecución en su país natal. Tras ese episodio, fue retornado a EE. UU. bajo orden judicial, aunque desde entonces enfrenta nuevos cargos migratorios que él niega rotundamente.
La defensa de Ábrego
Ábrego sostiene que nunca ha tenido vínculos con pandillas, una acusación que el gobierno ha usado para clasificarlo como “peligro claro”. Sus abogados insisten en que se trata de una estrategia para presionarlo a aceptar un acuerdo de culpabilidad y así cerrar su caso más rápidamente.
Actualmente, la Corte federal de Maryland ha emitido una orden que detiene temporalmente su deportación. La medida exige que cualquier intento de removerlo del país cuente con un aviso previo de al menos 72 horas, lo que le da un respiro mientras continúa su batalla legal.
Un caso emblemático
La posible deportación de Ábrego a Uganda ha desatado un intenso debate sobre el uso del sistema migratorio en EE. UU. y las estrategias gubernamentales en casos de alto perfil. Organizaciones de derechos humanos y líderes comunitarios han pedido transparencia en el proceso y respeto al debido proceso legal.
Más Latino.Fuentes:
- [AP News](https://apnews.com/live/donald-trump-news-updates-8-25-2025)

