El Reloj del Juicio Final, un símbolo creado por el Boletín de los Científicos Atómicos para ilustrar cuán cerca está la humanidad de una catástrofe global, avanzó en 2026 y ahora marca 85 segundos antes de la medianoche, la posición más cercana al “fin del mundo” desde su creación en 1947. Este avance fue anunciado recientemente por la junta de ciencia y seguridad del Boletín, que señaló un conjunto de amenazas interconectadas como factores principales para este ajuste simbólico.
El Reloj del Juicio Final se utiliza desde mediados del siglo XX para reflejar el nivel de riesgo existencial que enfrenta la humanidad, inicialmente centrado en la amenaza de guerra nuclear entre potencias globales. En las últimas décadas, sin embargo, este indicador ha ampliado su foco para incluir riesgos como el cambio climático, el uso no regulado de inteligencia artificial, biotecnologías emergentes y la erosión de la cooperación internacional frente a desafíos globales.
La decisión de ajustar el reloj a solo 85 segundos de la medianoche —cuatro segundos más cerca que en 2025— fue influenciada por múltiples factores. Entre ellos destacan el deterioro de los tratados internacionales de control de armas, la intensificación de tensiones geopolíticas, las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero y la rápida expansión de tecnologías disruptivas que aún carecen de marcos reguladores adecuados.
Científicos señalan que este nivel de alerta no significa que el fin del mundo sea inminente de forma literal, sino que las condiciones globales hacen que los riesgos existenciales sean más pronunciados que nunca. Expertos enfatizan que el Reloj sirve como una alerta simbólica para que gobiernos, organizaciones y sociedades actúen de manera colaborativa y urgente para mitigar estas amenazas antes de que se materialicen en crisis reales.
El anuncio de 2026 subraya una paradoja moderna: mientras la humanidad posee capacidades científicas sin precedentes para resolver problemas globales, también enfrenta herramientas que podrían agravar riesgos si no se manejan con responsabilidad y cooperación multilateral.
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