El origen de Thanksgiving se remonta a 1621, cuando colonos ingleses en Plymouth —hoy parte de Massachusetts— celebraron una cosecha abundante compartiendo alimentos con la población nativa. Con el paso de los años, esa jornada de gratitud evolucionó hasta convertirse en una tradición nacional en Estados Unidos, marcada por el agradecimiento, la familia y la comida.
Desde aquellos primeros banquetes con maíz, calabazas y pavo, la celebración ha adoptado con el tiempo un símbolo por excelencia: el pavo asado. Thanksgiving se convierte así en un momento de reunión familiar, reflexión y agradecimiento por lo recibido durante el año.
Celebraciones y costumbres modernas
Hoy, millones de estadounidenses viajan decenas o cientos de kilómetros para reunirse con sus familias. La mesa suele estar repleta de platos tradicionales —pavo, puré de papa, salsa de arándanos, pastel de calabaza—, y muchos hogares incorporan elementos modernos: deportes (como el fútbol americano), desfiles, y momentos para compartir recuerdos.
En Massachusetts y otros estados del noreste, la celebración también incluye tradiciones comunitarias, voluntariado, y actos de solidaridad: entregar comidas a quienes lo necesitan o abrir las puertas del hogar a quienes no tienen familia cerca.
Precauciones y regulaciones en Massachusetts
Además de los festejos familiares, en Massachusetts existen regulaciones especiales vinculadas a Thanksgiving. Por ejemplo, ciertas leyes estatales prohíben la venta de alcohol para llevar (off-premises) en feriados como Thanksgiving —lo que implica que tiendas y supermercados no pueden vender licor ese día. Esto obliga a las familias a planificar con anticipación si desean beber.
Asimismo, las autoridades sanitarias y de bomberos suelen emitir recomendaciones: cocinar con cuidado (especialmente si se fríe el pavo), revisar detectores de humo, evitar sobrecargar enchufes, y mantener vigilancia constante en la cocina para prevenir incendios o accidentes domésticos.
Una tradición con raíces históricas y desafíos actuales
Thanksgiving conserva su esencia de gratitud y unión, con una historia que parte en Massachusetts y se extendió por todo el país. Pero las celebraciones modernas deben adaptarse a normas, seguridad y responsabilidad. En ese balance entre tradición y prudencia reside el verdadero espíritu de esta festividad.
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